Caballeros 5 pesos. Damas gratis.
Si no tocamo’ aunque sea en los carteles vamo’ a figura’.
¿Cómo figurar a lo largo del tiempo?
Cuando Lescano era un cumbiero más, que nadie sabía por qué la estaba pegando, que le cantaba a los culos, a las trolas y a los botones y no aparecía en ninguna radio pero sonaba igual, Fantino le hizo una entrevista. El fenómeno del momento eran los Wachiturros y al ser consultado por ese grupo, Pablito respondió:
– Qué hermoso choreo, pongo a bailar cuatro pibes y que venga el billete. Cómo no se me ocurrió a mí.
De un tiempo a esta parte, Pablo Lescano se convirtió en el referente máximo de la cumbia conurbana que sale de los barrios, que viste deportivo y que, cada cierta cantidad de tiempo, sube al mainstream de la música. Pablo siempre aparece ahí. Cuando una movida cumbiera toca el cielo, lo espera Damas Gratis para hacer un tema, dos, tres, los que sean necesarios. Giras por todo el país, boliches, bares y calles. ¿Shows? varios por noche.
Y cae.
A veces, Pablito te da tiempo para que te preguntes ¿Qué de la vida de Damas Gratis? Pero de repente aparece acompañando la nueva movida. Usa las palabras que se ponen de moda, a sus artífices, explota el lenguaje y a sus músicos, junta, mezcla y otra vez Damas Gratis la rompe.
Ahora pinta decir c piko, desconocerse, se pudrió, clandestina, allá la están cruzando, meter algunos streamers en cámara, el negro pablo de Okupas, que entró en Netflix y explotó, el Diego siempre, algún Caniggia, Romina Malaspina y el enano Maxi Martinez. No puede fallar. ¿Que falta? La movida cumbiera del momento: L-Gante.
C piko la clandestina
C piko la clandestina
Esto se pudrió
Batieron cantina
…
Cayó la patrulla
Solo con dos otrivas
Un Pablo Lescano de 40 y pico, pelo corto y repleto de sus marcas: ATR’s en su ropa deportiva, el “ APD perrito malvado”, los teclados, los de la AK 47 dibujada. L-Gante también aparece con ropa de su marca: “Villatour. Cumbia 420” pero se muestra con el teclado de Pablito.
El videoclip muestra dos escenografías: Una en la que se desarrolla la fiesta y otra donde solo están L-Gante y Pablo. En ésta última hay colgados teclados de Pablito, un sillón y parlantes, como si fuese la casa de Pablo Lescano, la casa de la cumbia. El sillón de la cumbia donde se sienta Pablo y el invitado del momento es L-Gante. En la fiesta están todos, en la casa solo los cumbieros.
Y que onda que nos quieren cortar la cumbia
Mira que arrancamo con furia
No nos para ni la lluvia.
Así C piko la clandestina en Youtube y es la tercera canción del año entre Damas Gratis y L-Gante.
Pablo Lescano no corta. Por el 2006, cuando pegó el primer hit, pensó que la gira iba a durar un año, como la de la mayoría de los cumbieros, pero se convirtió en el rey por donde todos tienen que pasar para llegar.






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