Berrinche inaugura una sección distinta: Notas mundialistas.
En esta sección, intentaremos comentar el mundial. Sin vueltas. Fútbol para amantes del fútbol.
Jornada mundialista. Lunes 15 de junio.
13 hs:
Primer partido del grupo A, España – Cabo Verde. Se rompió el grupo. Sorpresa en el mundial. 800 toques de España y fiel reflejo de lo que fue la última copa del mundo para La Roja. Flojo contra un rival muy inferior. La performance de Cabo Verde fue perfecta. Corrió todo el partido atrás de la pelota sin agotarse. Pocas faltas, poca posesión, mucha energía y cero errores. Un poco de suerte también. Ferrán Torres nunca me gustó. Erró las que tenía que meter. Ni Lamine ni Williams pudieron hacer mucho. Los cambios del técnico, muy tarde. El sábado a la noche le dije a mis amigos: España es una tanga. Medio en joda medio en serio. Ahora no quiero decirles que tenía razón porque quizás Cabo Verde sea lo que fue Arabia Saudita para nosotros. Cuesta arriba para los de De la Fuente. En septiembre del año pasado estuve en España. Salí de noche, solo, a pasear por Boadilla (a las afueras de Madrid). En una noche en la que me encontré con Casillas (dejo foto abajo), me hice amigo de un par de pibes de veinte años, que me intentaron pelear toda la noche con que Argentina había robado el mundial del 22 en Qatar y que España iba a salir campeón caminando en el 26. Así como apresurado, me parecía lógico de un país que juega bien al fútbol, deporte sobre el que saben poco a la hora de opinar. Dicho esto, no seré un cobarde y me animo a decir que España es Yamal más diez, y efectivamente sin él, son una tanga.

16 hs:
Bélgica – Egipto. Y si. Entró Lukaku y en la primera jugada que participó forzó un gol en contra. El empate en uno, a los 20 del ST. Hasta ahí, Egipto lo tenía controlado. Ocupando bien los espacios, presionando y atacando siempre que pudo, rápido y con vértigo. Algunos ataques sin mucho peligro de Bélgica y un tiro libre de De Bruyne al palo, asustaron a los africanos un par de veces. El 10 de Egipto, algo juega. Un tal Mohamed Salah. Distinto. Salió a quince del final. Raro, pero Egipto se conformó con el empate. Está bien. A partir del empate el partido se rompió. El mediocampo, totalmente quebrado. Partido de transiciones cortas y contras rápidas. Estaba para cualquiera. Fue un buen partido, nada de otro mundo. Faltó calidad. Muchas faltas y pelotas pérdidas. Poco orden pero sin el caos suficiente para catalogarlo como partidazo entretenido. Los belgas, frescos, como de costumbre. Les falta una cuotita de sangre, de roce, de personalidad.
19 hs:
El primer tiempo de Arabia Saudita – Uruguay fue malo. En una ráfaga de ataques valientes, Arabia se encontró con un gol de pelota parada por error de Muslera, a los 41’ del primer tiempo. Una lástima, estaba atajando bien. Arquerazo para mí. Ese primer tiempo no hubo mucho más. El segundo, fue todo de Uruguay. Betancur es buenísimo, un reloj en la mitad de la cancha. Valverde, crack total. Aún así, le costó al equipo de Don Marcelo. Estaría bueno que Bielsa le ponga un poquito de onda a las entrevistas. Eso como comentario al margen. Uruguay insistió por todos lados, por abajo, por arriba, por el medio, por las bandas. Gran ingreso de Nico de la Cruz. Como lo extraño en River. Creo que es el jugador que nunca pudimos reemplazar. Movilidad, pegada, atrevimiento, buen pasador. Buenísimo. Cannobio, el extremo derecho que suena en River, malo malo. No se saca uno de encima. Algún que otro buen centro y nada más. Uruguay fue y empató. Minuto 80’, después de un gran centro de Olivera, cabezazo de Viñas -buen delantero uruguayo- y el rebote que dió el arquero Al-Owais, la empujó Maxi Araujo. Merecido y mereció aún más. Fue a buscarlo, insistió y estuvo cerca de ganarlo. Primero un zapatazo de Brian Rodriguez, que casi le da la razón a Bielsa, habiendo entrado por Araujo al toque que hizo el gol, y después con De la Cruz, que sacudió de zurda un lindo tiro después de un centro atrás en la medialuna del área. Teniendo en cuenta que empató España, en el partido más raro de la fecha, para Uruguay era fundamental ganar. Aún así, el empate no es malo, ante un rival duro que encima arrancó ganando.
22 hs:
Que partidazo Nueva Zelanda – Irán. Partido roto desde el arranque. Se atacaron con todo y se defendieron como pudieron. Palo y palo. El nueve de Nueva Zelanda, clase, elegancia. Nueve clásico, pivoteador, grandote, pero con mucha calidad. Taremi, capitán y mejor jugador de Irán, un viejo conocido. Jugó en el Inter, ahora en Olympiacos. Jugadorazo. De esos que se saben muy superiores a sus compañeros y lideran con el ejemplo, con técnica, la seriedad y el profesionalismo de un clase mundial. El de Nueva Zelanda, un golazo. Tim Payne, el futbolista del momento, bastante burro. Parece rugbier. Podría ser el hooker de los all blacks, pero peor. Igual, te queremos Tim. Irán arrancó mejor pero los Kiwis golpearon primero, a los 7’, con gol de Elijah Just. A los 32’ empató Irán. Merecido porque no paró de buscarlo. Después de un rebote, Ramin Rezain ponía el partido en tablas. No sé si es el partido más atrapante en lo que va del mundial pero está ahí, peleando el podio. Elijah Just marcó por duplicado a las 57’ para pasar a ganar de nuevo. Buen jugador Just. Creativo, con mucho ida y vuelta, box to box. No terminó acá. Mohammad Mohebi volvió a empatar el partido para Irán a los 64’, con un golazo de cabeza. PAR – TI – DA – ZO. Queda el último tiempo después de la segunda pausa de hydration break. Puede quedar para cualquiera, pero se me cierran los ojos, así que mañana a la mañana veremos que pasó.
Yapa: Algo lindo de este mundial, es que más allá de la goleada de Alemania con Curazao, las selecciones inferiores, están demostrando altura y calidad para jugar al fútbol. Y que lindo es el fútbol y que lindo que se juegue bien. En todos los equipos hay buen trato del balón. Esta mañana lo escuché a Gallardo decir: “puede ser un mundial de mediocampistas”. Coincido, aunque no lo veo tan revelador. El de Qatar fue exactamente eso. Bueno, que lindo que en todos los equipos haya buenos mediocampistas, con calidad. El cinco de Marruecos, Bouaddi, dio clase de fútbol contra Brasil. Solo tiene dieciocho años y no le podían sacar la pelota. Hasta en Curazao hay buenos mediocampistas. El cinco y el diez, los hermanos Leandro y Juninho Bacuna. Con esos nombres, imposible que no tengan calidad.






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