Nos enfrentamos ante un problema: somos culpables e inocentes al mismo tiempo, todo el tiempo.
Ayer fue 25 de mayo. Gran jornada nacional. Tengo dos cosas para decir al respecto: la primera es que hay que salir de la lavada sensación nacionalista post Qatar que empezamos a adquirir pensando que si le llega a más gente, el mensaje llega más. Lo nacional, en nuestras tierras de libertadores populares y gestas patrióticas es conflicto por fuera y por dentro. El que es todo el tiempo el pelado que no usa escarapela de Los Simuladores, no cambia su parecer cuando sube una foto de un pastelito el día de mayo 25.
Lo segundo que tengo para decir es, cito, “un grupo de enajenados creen que van a poder sustituir la identidad cultural de nuestro pueblo ¡es tú pi dos!”. La cita es de Cristina, claro. ¿Será viral? ¿Sirve? ¿Resta? no sé, pero representa. Que, a veces, puede no ser lo mismo que viralizar.
Viralizar y representar parecen no significar cosas muy distintas hoy. Tengo la sensación de que tenemos un presidente viral, con todas las acepciones que se te ocurran. ¿Representa, el presidente? Es una buena pregunta. Por de pronto gana elecciones, que no es poco y se parece bastante a representar. Pero podemos estar viviendo un tiempo histórico donde la emoción vote y el sentir sea relegado.
Milei es una máquina de emociones. Todas, juntas.
Este análisis está muy teñido por mi percepción del fenómeno, pareciera que le bajo el precio, pero hay un valor en emerger y entender un presente. De ahí que se lo quiera imitar. También parece que todo tiempo pasado fue mejor.
Viralizar es generar una emoción rápida, efectiva y fugaz. Representar estaría más cerca de un sentir duradero y fundado. De una visión construida en base a alguna idea elaborada lentamente que se canaliza en una persona, partido, movimiento, lo que sea.
No es una o la otra. Hoy la valoración de todo está fundada en la viralidad. ¿Se puede transformar con emociones? ¿Alcanza? ¿Qué pasa cuando un tema se apaga, cuando cansa?
¿Se puede hacer algo mientras dura un tema en agenda de viralidad?
Hay una porción de la población que encuentra en Cristina una canalización de sus ideas, de sus sentires, a pesar de sus derrotas. Y la viralidad es solo victoria. Hay que domar, bro.
Cristina hoy es la única que representa.
Parece que si algo no se viraliza, si algo no gana, entonces no le habla a nadie. Es imposible construir cualquier cosa que se quiera construir bajo esa perspectiva.
De hecho, solo se me ocurre la fenomenal bicicleta financiera de Toto Caputo como la única construcción de este gobierno. No construyó casi nada más. Y si nos ponemos finos, Toto copió la bicicleta de su exitosísima gestión anterior, por lo cual también está floja de pelpas. Más claro lo dice Cristina, “ni una puta escuela, ni un puto edificio, ni un puto monumento, nada. Su única obra es cambiarle el nombre a lo que los otros hicieron.”
Bueno, volvamos al principio. Culpables e inocentes. Esto es lo mismo que decir que somos responsables pero no somos los únicos. Como cuando asegurabas que todo el curso se había sacado 2 en lengua. ¿Qué implica ser culpables e inocentes al mismo tiempo? Implica que estamos involucrados, que es lo contrario a ser espectadores. La frase “no me importa la política” sintetiza la ilusión de ser espectador.
Ya hablamos mucho de la figura de espectacularizar todo en Queda acá, pero se parece a viralizar. ¿Te acordás cuando estábamos muy convencidos de que subiendo una historia, compartiendo una causa, éramos parte? Como si fuese una ilusión de involucramiento. Es tipo: estoy aportando a la causa hundido en el sillón de casa hace 5 horas.
Algo que se viraliza y te emociona, sea positiva o negativamente, te pone en situación de consumo. No de involucramiento. Involucrarse es salir del sillón, siempre y en todo momento.
¿Es muy judeocristiano el planteo de culpables e inocentes? Puede ser. Me sirve pensar en esos términos esta realidad distópica. Involucrarse hoy se parece más a dudar que a otra cosa. No sé si hay algo que el algoritmo castigue más que dudar. Por eso hay tanto criptobro dando vueltas. El tiraposta gana.
Hasta acá llegamos. Es la novena entrega de Queda Acá con la intención de que persista la frecuencia de 2 entregas por mes. Al que llega hasta acá lo quiero mucho y al que me discute toda esta porquería, lo quiero más.
Voy a tirar acá cositas que me gustaron mucho y siempre se la recomiendo a amigos que nunca las ven, con mucha razón.
- Tamara Tenembaum domó a Grobocopatel Jr acá.
- Por si no quedó claro, me gustó mucho lo que dijo Cristina ayer.
- También me gustó la charla que tuvieron Victor Hugo Morales, Quintin Palma y Nico Guthmann.
Y creo que no mucho más.
Nos vemos la próxima.






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